Ubicada en Puerto Cabuyal, una pequeña comunidad costera en Ecuador, la escuela Nueva Esperanza de Al borde surge en un contexto de aislamiento geográfico, precariedad de recursos y profundas brechas educativas. Hasta pocos años antes de su construcción, la comunidad carecía completamente de infraestructura escolar, lo que se traducía en altos índices de analfabetismo.