Casa Iporanga de Studio Arthur Casas se inserta en medio del Bosque Atlántico brasileño como una vivienda que busca convivir con la naturaleza sin imponerse sobre ella. A través de madera cumaru, grandes paños de vidrio, una doble altura de 11 metros y una terraza abierta hacia la vegetación, la casa construye un refugio contemporáneo donde arquitectura y paisaje parecen respirar al mismo ritmo.