El poder de la participación comunitaria | Biblioteca Colonia Héctor Caballero de Proyecto Reacciona
- Arq. Melissa Fernández

- hace 1 día
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Autor: Melissa Fernández
Arquitecta, editora y carpintera. Compartiendo el tiempo entre la redacción, el diseño y la creación de objetos cotidianos en plywood con mi taller y marca QIRI.

NOMBRE OBRA: Biblioteca Colonia Héctor Caballero
ARQUITECTOS: Antonio Garza Ferrigno / Proyecto Reacciona
FOTOGRAFÍA: Hector Padilla Ferraris
UBICACIÓN: Santiago, Nuevo León, MX.
AÑO: 2021
M2: 80
La arquitectura social es un enfoque con tantas satisfacciones como dificultades. Superar las trabas políticas y económicas requiere de una fuerte convicción, tenacidad y un enorme sentido de colaboración para lograr que las comunidades vulnerables accedan a la infraestructura básica que mejora la calidad de vida.
Antonio Garza Ferrigno quería ser abogado para ayudar a la gente, un sueño que se frustró luego de que su tío le contará la realidad de la profesión. No recuerda con claridad qué lo llevó a estudiar arquitectura, pero sí su interés permanente por hacer el bien a los demás.
Luego, en la facultad, con los profesores y arquitectos David Pedroza y Roberto Nuñez, descubrió la arquitectura social y vio que ese enfoque le permitiría aportar a reducir las brechas sociales y servir.
Gracias a las clases de Pedroza conoció a Iván Darío Quiñonez, arquitecto colombiano, quien trabajaba en el programa estatal De Cero A Siempre, de atención integral a la primera infancia con el que construían escuelas en lugares apartados y de bajos recursos.
A Antonio le encantó. Y aún más con el taller que Iván Darío desarrolló en la colonia San Pedro 400, una de las más populares de San Pedro Garza García en Nuevo León, y donde conoció la metodología de mesas de trabajo para dialogar con la comunidad. “Esto es lo que quiero hacer”, concluyó Antonio.
Con esa idea creó Proyecto Reacciona, una organización sin ánimo de lucro formada por estudiantes quienes “buscamos generar un impacto positivo en la sociedad, por medio de arquitectura social, incluyente y participativa, aplicando nuestros conocimientos en pro de la comunidad”.
Es así como desde el año 2017 han logrado rehabilitar varios parques, escuelas y bibliotecas públicas ubicadas en diferentes zonas de bajos recursos de Nuevo León, MX, su sede y área de trabajo.

Todos ponen
Para el caso de las bibliotecas, lo han hecho a través del programa de su autoría llamado Crear Comunidad, el cual localiza estas infraestructuras culturales en mal estado para rehabilitarlas mediante la participación ciudadana.
Así, llegaron a la biblioteca de la Colonia Héctor Caballero antes llamada Hermanas Martinez Tamez. Este espacio de tan solo 80 m2 y una sola planta se encuentra ubicado contiguo al centro de salud, el centro de recreo y la escuela primaria, entre otros equipamientos, consolidando así un área de infraestructura social y cultural para el barrio.

A partir de una metodología de trabajo participativa y un enfoque de sostenibilidad social y ambiental, el proyecto se elaboró mediante varias estrategias:
Mesas de trabajo con los vecinos para identificar sus gustos y necesidades reales. Este acercamiento busca generar un vínculo fuerte de pertenencia con la intervención que asegure su cuidado y relevancia a largo plazo.
Financiamiento tripartito con fondos recaudados por Proyecto Reacciona, patrocinios de empresas vecinas y mano de obra proporcionada por el municipio.
Creatividad constructiva frente a un presupuesto limitado, con el uso de materiales de bajo costo, técnicas y proveedores locales.
Un refugio seguro y lúdico
Para el diseño interior de la biblioteca la idea fue maximizar el espacio disponible. Esto lo lograron mediante la creación de un total de cinco salas donde las principales son la de consulta, multiusos y de cómputo para uso privado.

En el área de consulta, los viejos estantes metálicos cedieron su lugar a libreros fijos de concreto integrados a la estructura. Este cambio logró varios beneficios como mejorar la iluminación y ventilación, mayor disposición de área libre para circulación y aproximación a los libros, seguridad y durabilidad.

El área multiusos, creada a partir de lo que era una bodega, es el lugar más innovador. Aquí se instaló una estructura escalonada que entre gradas, rampas y estantería fija, todas terminadas con alfombra, permite su uso como foro para proyecciones, conferencias o simplemente como un espacio de lectura dinámico.

El área de cómputo con cubículos para estudio privado incluye en cada uno superficies fijas para asiento y apoyo, así como una lámpara de techo descolgada. Su disposición abierta sin puertas permite la visibilidad y control naturales, mantiene la continuidad espacial y reduce la sensación de encierro en un área reducida.
Una invitación permanente

En el exterior, el volumen general duplicó su altura gracias a la proyección de las fachadas mediante planos verticales de remate. Esa prolongación visual le otorga mayor presencia y jerarquía urbana haciéndola más importante y más visible.
A esa intención por mejorar la proporción y orden compositivo exterior se suma el color blanco que aporta unidad visual, luminosidad y neutralidad para recibir y proyectar mejor las luces y sombras.
Como contraste a esa pulcritud aparecen dos técnicas creativas que sacan provecho de los materiales:
Celosías: en las cuatro fachadas proyectadas y las dos ventanas de la biblioteca se utiliza este elemento con una variación: la instalación del ladrillo en cuatro ángulos distintos que crea una envolvente con sensación de movimiento.
Color: la testa expuesta de los ladrillos de las celosías se pintó con alguno de los cinco colores requeridos por la municipalidad. La puerta en tono rosa claro inspira calidez, cuidado y serenidad haciendo que el acceso se perciba más amable y acogedor.
Ese mismo tono que expresa suavidad y una alegría serena es el utilizado en el aviso en grandes letras que corona la construcción con la palabra BIBLIOTECA. Ese sencillo referente la hace más visible, le da identidad clara y legibilidad inmediata.
Y afirma su vocación pública y función como un espacio abierto y disponible siempre para la comunidad general y en especial para los niños, pues busca promover su formación y los buenos hábitos mediante la lectura, el ambiente comunitario y el cuidado.
¿Qué otros espacios crees que podrían beneficiarse de la metodología que prioriza la voz de la comunidad para mejorar la calidad de vida?







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